Ayer cumplí 15 años de colaboración con el diario IDEAL de Granada. Aquel día me levanté pronto y corrí a comprar el periódico con mis dibujitos, ay, qué emoción sentía, mi primer trabajo mal remunerado, no cabía en mí de gozo.

Chucky, mi colega Chucky, se convirtió en personaje de comic y se hizo famosete en la ciudad, entre duras críticas de esa burguesía apolillada que la habita y los vivas de la muchachada en general, que sentía propias las aventurillas de ese joven rebelde que bebía cerveza Alhambra (para salvarla de la crisis en la que andaba allá por 1995), que fumaba verde y pensaba en rojo...

Luego llegaron los libritos recopilatorios, algo cutrecillos, pero muy bonicos y decorativos.

Después de tres años apareciendo diariamente en IDEAL de Granada, Jaen y Almería, Chucky pasó a mejor vida a finales de 1997, cuando lo maté y empecé la tira de Orceman.
Continuaron sus aventuras en El Batracio Amarillo, con historias fantasmangurrinas que no llevaban a ninguna parte.

Se publicaron estas historias en el álbumcito "Chucky's Back" con gran éxito de ventas.

Y aquí tenéis al auténtico Chucky, mi amigo Luis, que disfrutó de la fama del personaje tanto como yo.
C.