miércoles, septiembre 30, 2009

Anatomia de Cthulhu

Trasteando entre mis archivadores de cartón donde guardo viejas libretas de dibujo llenas de tiras de Chucky, bocetos de adolescencia y algunos recuerdos, me he encontrado con este apunte al natural que hice en una excursión a Sierra Nevada.

Mientras pasaba la noche en el refugio de la Cucaracha, con vistas al Valle del Infierno y con el walkman a todo volumen para no sentir el silencio, bastante cagado de miedo, observé ciertos movimientos furtivos en las sombras que formaban los árboles bajo la luna llena. Apagué el walkman y me paré a escuchar, la luz reflejada en la nieve de la sierra permitía ver con claridad...
Al principio eran ruidos extraños, como truenos, pero el cielo estaba despejado y la luna brillaba grande sobre la Alcazaba, luego vi unas luces en el fondo del valle, en las minas de la Estrella, y al final llegaron ELLOS, no recuerdo bien si fué antes de que me desvaneciera en el sueño del olvido o formaron parte de mis pesadillas, pero vi con mis propios ojos a esos seres voladores, entomoides y quelodáctilos que no me miraban...ni producían sonido alguno al batir sus alas membranosas...
UUUUH!
Qué susto! El dibujo lo hice en el 92, la textura pergamino y el cuento son de ahora, que me ha dado el punto.

Carlos Machen

4 comentarios:

A. Romero dijo...

"Anatomía de Cthulhu"... esta es la nueva serie de amoríos en la facultad de medicina de Miskatonic, ¿no?

Alfonso dijo...

¡Ah! bellos especímenes del Otro Lado... Siempre que recorro montañas perdidas en esas ominosas noches sin luna, y a despecho de conjuros bárbaros y protecciones nigrománticas, suelo echar en el morral unas robustas tenazas de marisco y una botella de Albariño.
Nunca falla.

Ildephonsus de Otranto

Carlos Hernandez dijo...

Jeje, el doctor West pierde la cabeza por las jovencitas de la morgue...las muertas!

Tekeli-li-tekeli-li...

Lord Shaitan dijo...

eso no fue una noche que subimos a ver una lluvia de estrellas, con legion sonando de fondo, muy cthulhiano todo?